Estado de los Cultivos

Nota: Informe semanal con actualización los días jueves.

Responsables:

Cayetano Abbate, Hugo Conti, Graciela Cazenave

con la colaboración de las AER y EEA INTA de la Región Pampeana

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Última edición del Informe: jueves 4 de febrero de 2016

Región Pampeana (incluye registros semanales tomados desde las 9 hs del 27 de enero hasta las 9 hs. del 03- 02-16)
Resumen
Con predominancia de niveles térmicos típicos de la época y muy poca lluvia, la que estuvo particularmente concentrada sobre el centro oeste regional y en menor cuantía sobre el este costero bonaerense, transcurrió la semana en el ámbito de región pampeana. Esos mayores registros pluviométricos acumulados en dicho período fueron tomados en las localidades de Victorica (LP) donde totalizaron 55 mm de agua caída, 34 en Gral. Pico, 61,3 en Laboulaye (Cba) y 26,3 en Villa Dolores, entre otros sitios de esa zona. En esta ocasión, en el resto del área regional los aportes pluviométricos fueron pequeños o directamente nulos.
ZONAS
En la franja norte de la región las mejores lluvias de la semana se registraron en Ceres 18,4 mm y en V. de María del Ríos Seco con 22 mm, cayendo marcadamente los guarismos hacia Rafaela (1 mm), Sunchales (6) y Reconquista (8 mm), quedando varios sitios al margen de recibir algo de agua. Con ello, ahora se va sosteniendo en forma diferencial y según los aportes recibidos en cada caso los cultivos de verano, siendo las sojas de primera, las que en general se sembraron algo tarde, las que van sintiendo la falta de agua al tomarlas en floración, lo que compromete los rendimientos finales. A las de segunda les cuesta también expresar su potencial vegetativo al comenzar a faltarle agua al perfil y al tener que soportar en tales condiciones los niveles térmicos típicos de la estación estival. En situación parecida se presenta el grueso de los maíces sembrados tarde, observándose que ya una gran parte de los de primera están definidos y prontos a ser cosechados, proponiendo rendimientos de regulares a buenos y algunos muy buenos. La oferta forrajera sigue acomodada a lo típico de la época, presentándose los campos naturales, incluyendo a los de la zona de sierras, bien empastados debido a las buenas lluvias que hubo en diciembre y en los primeros días del año actual.
Avanzando más hacia el sur de la región, prácticamente no se consigna la ocurrencia de lluvia a lo largo de la semana que se informa, según información proveniente de los observatorios de Marcos Juárez, Rosario y El Trébol. En esos entornos las últimas precipitaciones ocurrieron a fin de año, consecuentemente los cultivos de estación ubicados en buenos suelos agrícolas van transitando la situación con niveles de estrés reversible y típico de la época, pero aquellos ubicados en suelos marginales comienzan a sentir el desecamiento de los perfiles, lo que junto con las altas temperaturas generan ya problemas en la floración de la soja, aborto de vainas, defoliación basal y demás inconvenientes, como es el incremento en la incidencia de enfermedades y también plagas. En cambio, para el maíz las lluvias de los meses finales del año pasado ayudaron a consolidarlos y presentar perspectivas de buenos rendimientos finales, a pesar de haber soportado las altas temperaturas de las últimas semanas de enero pasado. Algunos lotes ya están “hechos”, otros aún se muestran con grano pastoso. En general, en esta campaña se espera lograr con este grano rendimientos entre un 5 y un 25 % por encima de los valores promedios zonales.
Para la zona de Laboulaye cayeron en la semana alrededor de 60 mm, lo que vino muy bien para los cultivos instalados en campos altos, pero por otro lado con ello se vuelve a ralentizar el lento mejoramiento de las áreas de producción ganadera e inclusive de campos agrícolas que habían quedado fuera de uso por el anegamiento generado por las copiosas lluvias recibidas a lo largo del año anterior, más las ocurridas en lo que va del actual. También la rehabilitación de los caminos rurales destruidos se lentifica e impacta en todo lo inherente a las actividades de rutina, traslado de la producción, etc.
En la zona de Entre Ríos durante enero se fueron moderando las copiosas lluvias que cayeron en los meses anteriores, dado que los acumulados durante el primer mes del año promediaron los 50 mm. Esos aportes son insuficientes, teniendo en cuenta las altas temperaturas estivales que potencian fuertemente la evapotranspiración, consecuentemente las siembras de segunda se ven algo complicadas por el desecamiento del perfil del suelo, el que por su estructura tiene poca capacidad de retención y de almacenaje de agua. En cambio, las siembras tempranas marchan bastante bien, inclusive ya se cosecharon algunos maíces de primera con rendimientos superiores a los promedios zonales, alcanzándose en algunos casos los 100 qq/ha.
Más hacia la zona central bonaerense, el maíz se va posicionando bastante bien, prometiendo también resultados mejores a los promedios históricos. Allí las lluvias de la semana fueron entre nulas o de muy bajos aportes 5-8 mm, con ocurrencia de algunos chaparrones localizados, tal del caso de Pehuajó con 20 mm colectados en los últimos días del mes anterior.
Tampoco hubo lluvias significativas en la parte del SE y SO de Buenos Aires, a excepción de los eventos registrados en algunos sitios muy localizados ubicados sobre la costa atlántica (25-35 mm en Dolores y alguna otra localidades de esa franja). En esta parte de la región triguera bonaerense se lograron muy buenos resultados finales con la recolección del trigo, lográndose en la gran mayoría de las trillas superar los 40 qq/ha y en muchos caso también sobrepasar los 50 qq.
Muy buenas precipitaciones hubo durante enero en la franja del oeste de la región, considerando que en Gral. Pico se acumularon en ese mes 210 mm, en Victorica 166, en Santa Rosa casi 190 y en B. Blanca 118. Si bien en la zona hubo altas temperaturas durante las primeras semanas del año, en esta última el marco térmico se presentó moderado, con máximas del orden de los 30-32 °C y mínimas entre 10 y 14. En dicho escenario, los cultivos se fueron potenciando, en especial aquellos lotes de segunda y los de siembra tardía en general. La oferta de forraje va repuntando, hay buen rebrote de alfalfas y verdeos de estación, lo que permite a los productores hacerse de las reservas que no se pudieron hacer a principios de temporada.